Dicen que las mujeres somos complicadas. JA. Pues les digo chicos, que los hombres no son precisamente fáciles de comprender.
Justo, cuando empezaba a echarle tierrita al asunto, y pensaba que simplemente me había ilusionado, Il volvió a aparecer en mi vida, justo la semana de San Valentín.
Veamos, desde mi último post sobre Il en mi cumpleaños, Il se había casi desaparecido. Esgrimió motivos laborales para ello. Sin embargo, a inicios de la semana pasada un e-mail suyo me sorprendió.
Lo leí antes de iniciar mi día laboral, y estuve releyéndolo más de los necesario. Fue el típico mail que una adolescente espera del chico que le gusta. Pero, algo no anda bien. Es decir, ha dejado pasar un silencio sísmico para luego remover la tierra a mis pies con un terremoto 7.9. ¿Por qué? ¿No será que simplemente estoy viendo cosas donde no hay nada? ¿Mi imaginación no se estaba dejando llevar por el ambiente romántico de San Valentín? Simplemente, no lo sé.
En el mail dice entre otras cosas, que me quiere, me extraña y para verme se escaparía de los compromisos que debe atender, etc, etc, etc... Eso ilusiona a una adolescente. Entonces, alguien me explica porqué no ha respondido un mensaje de texto que le envié, por qué no ha llamado o mandado el mail antes....
Me repito, una y otra y otra vez, que en realidad, estoy buscando interpretar un mensaje que no existe. En fin, intenté hacer una respuesta "normal". No fría, pero tampoco tan "dulce" como el mail que respondí. Fallé estrepitosamente. Aún así respondí, y recibí un nuevo correo en donde, siento que le están dando demasiadas alas a mis ilusiones. Y aún sabiendo que caeré como Icaro (¿o Dedalo?) al quemarse mis alas por el sol, quiero abrazar ese calor.